«El reconocimiento del campesinado en Colombia»![]()
Por: Laura María Rodríguez
En el mes de noviembre del 2025 se realizó la VIII Asamblea del Coordinador Nacional Agrario en el municipio de Pailitas, Cesar. Allí, además del encuentro de la organización, se reivindicó la declaratoria de este predio (conocido como “La Sonora” y ahora rebautizado como “Tierra Prometida”) como parte del Territorio Campesino Agroalimentario Nuevo Amanecer, que supone varias cosas en el contexto histórico colombiano: por un lado, la restitución de la tierra a las comunidades campesinas, quienes habían sido despojadas y desplazadas por los paramilitares en los años noventa. Por otro lado, la materialización de una política de Estado que reconoce al campesinado como sujeto de derechos, con la capacidad de organizarse y de organizar sus territorios bajo unos principios de soberanía y de cuidado del agua, de la tierra, del alimento y del vivir en comunidad.
Allí, tuvimos la oportunidad de sumarnos a la entrevista realizada por Human Conet al senador Robert Daza, quien en estos cuatro años, junto a todo un proceso social y organizativo que lo respalda, ha logrado un cambio en la Constitución, con el que se reconoce al campesinado como sujeto de derechos. Y, a partir del ahí, la aprobación de nuevos decretos y leyes que garantizan la vida y los derechos de esta población, entre ellos: la creación de la Comisión Mixta para Asuntos Campesinos, el reconocimiento de los Territorios Campesinos Agroalimentarios (TECAM), la Ley de Mujer Rural, la Jurisdicción Agraria, la soberanía alimentaria, un trazador presupuestal campesino, entre otros proyectos de ley que siguen en debate como el de educación y cultura campesina.
Robert Daza plantea de una forma muy clara por qué era necesario avanzar en esta modificación de la Constitución para comenzar, ahora sí, a reclamar los derechos que por siglos les habían sido negados y lo plantea de la siguiente manera, en un diálogo cálido, en medio de una comunidad autoorganizada y soberana:
¿Los campesinos por qué no llegamos a la Constituyente? Porque la Constituyente fue en el año 1991, cuando veníamos corriéndole a la muerte, a un genocidio, más o menos de 11.000 líderes de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), además de toda la diáspora, la gente que tuvo que salir al exilio. Todo ese trabajo del movimiento campesino lo acabó el paramilitarismo y lo acabó directamente el Estado a través del ejército, de las fuerzas de represión. Y, lo que no se acabó por la violencia, lo acabó vía leyes del despojo.

Eso explica por qué no hubo voces campesinas que hablaran por el campesinado. Llegaron voces obreras, voces de políticos, de sectores populares, e intentaron hablar por el campesinado, pero no conocían el concepto de lo que significa ser campesino. Y quedó evidenciado en la forma como redactaron el Artículo 64 de la Constitución, donde al campesinado le dan una categoría de trabajador agrario. Es decir, la vieja teoría del marxismo-leninismo en la que al campesino hay que volverlo proletario, hay que volverlo obrero.
Eso lo trasladaron a la Constitución de 1991, la gente de izquierda que logró llegar allí, a ser constituyente. Y luego de eso, la tragedia se profundizó con el desplazamiento, recordemos los ocho años de Álvaro Uribe Vélez en la presidencia donde fueron desplazados dos millones y medio de campesinos y se despojaron más de cuatro millones de hectáreas de tierra. El acumulado del desplazamiento campesino fue de ocho millones de desplazados y diez millones de hectáreas despojadas.
Cuando en el 2014, nosotros empezamos a exigir el reconocimiento en la Constitución como sujetos políticos de derechos, como campesinos, no se entendía desde la institucionalidad por qué hacíamos este reclamo. Ellos decían, ‘bueno, pero es que ustedes son iguales en la Constitución, tienen derecho a todas las leyes, entonces, ¿por qué piden derechos especiales?’ Y claro, ellos no entendían que nosotros somos una historia, una cultura, una espiritualidad, una economía, somos una forma de relacionamiento y de vida territorial.
Para que se logre ese entendimiento, tuvo que pasar el Paro Agrario y tres movilizaciones más con la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular en el 2014, en el 2016 y en el 2018, que fue cuando entró Duque y, a través de una tutela, el Movimiento Campesino del Cauca junto con Dejusticia y con el apoyo de Rodrigo Uprimy, logran a través de una tutela en la Corte Suprema de Justicia obligar al gobierno a constituir una comisión de expertos. Claramente, en esa comisión de expertos no hubo campesinos. Pero, se logró que el DANE nos reconociera y nos censara ya no desde lo étnico y lo económico, sino desde el autorreconocimiento como campesinado ¿Usted se reconoce campesino, sí o no? Era la pregunta, el resultado de eso es que el DANE encontró que somos más o menos 14 millones y medio de campesinos en el país, de ellos el 36% en la ciudad, ahí se evidencia el desplazamiento, y los otros 8 millones de personas (64% o 65%) todavía produciendo comida y resistiendo en el sector rural.
Además, necesitábamos que la gente entendiera que nosotros como campesinos no somos únicamente fuerza de trabajo, yo les decía, ‘mire, ustedes únicamente están viendo a los campesinos en los brazos, porque no les interesa el resto del cuerpo. Los brazos que son los que producen, labran la tierra, producen la comida y hacen las labores ¿y el resto? el corazón, la mente, los sueños del campesino, nunca tuvieron la voluntad de verlos’.
Lo que reclamábamos y lo que seguimos planteando es que el campesino no puede ser únicamente un sujeto económico. El campesino es un sujeto integral que va mucho más allá, y que hace aportes muy importantes a la sociedad colombiana, como lo es el arraigo cultural, que es el que mantiene la resistencia y un proyecto de país auténtico, trabajado, pensado y desarrollado en el mismo territorio.
La charla va mucho más allá, pero la limitación del papel nos hace cortar en este punto y concluir como lo menciona Robert Daza, el hecho innegable de que, con la representación del campesinado en el Congreso de la República en el marco de un Gobierno del Cambio, los campesinos han conseguido más derechos en estos tres años, que en los últimos dos siglos. Continuaremos en la siguiente edición.