«Ya no éramos solo barras. Fuimos pueblo»![]()
Por: Oscar Heredia (Otorongo)
“Yo creo que el Portal de la Resistencia también toma ese nombre simbólico como ejemplo de otras luchas en localidades como Usme, que lo conocemos entre lo popular como Usmequistán, porque allá es duro, ¡Uf! Allá es mero tropel, parados lxs socixs”.
Este texto es un testimonio narrado desde la memoria barrial, para recordar lo ocurrido hace cinco años en nuestro territorio. La persona que relata esta historia prefiere permanecer anónima, ya que no habla por toda la barra brava azul de la localidad. Acá nos describe su percepción personal, sus reflexiones y sentires frente a lo vivido durante el Estallido Social y el papel que cumplieron las barras bravas durante este episodio histórico en el país y, en particular, en el Portal de la Resistencia:
“La gente se enteró o despertó por la reforma tributaria que se presentó en el gobierno de Iván Duque. Cuando, en una entrevista, Carrasquilla —entonces ministro de Hacienda— hizo el ridículo con lo de los huevos, la gente no aguantó más y se organizó para salir a las calles el 28 de abril de 2021. Yo estaba fuera de Bogotá, pero en contacto con el parche de las barras bravas de Techotiba. Nos organizamos para reunirnos, para ir al Portal y arrancar hasta el centro y allá converger con toda la gente que venía desde diferentes lugares de la ciudad.
Al principio no era muy claro el horizonte político, pero estuvimos creando conciencia social. La barra nunca había peleado por algo común, siempre era por un territorio, una cancha, por el fútbol. Esta vez era algo distinto. Ahora había una razón social para salir, una causa común. Analicé que el parche antes se unió para pintar una bandera que decía: “Carrasquilla, Chúpeme los Huevos por 1.800”, porque la reforma tributaria era una bandera, o sea, no ayudaba a la gente, era en contra de la clase trabajadora. Y, bueno, no nos aguantamos y nos reunimos y acompañamos la movilización.
Sabíamos que nos cruzaríamos con otras barras y, claro, se siente la tensión, porque siempre se ha tenido el enfoque de ir contra los verdes, contra los rojos. Pero dijimos, aquí también se puede presentar que nos encontremos y no es contra ellos. Finalmente somos los mismos, los de a pie. Antes, en otra ocasión nos unimos por primera vez en la Plaza de Bolívar, eso fue cuando iban a destituir a Petro de la Alcaldía, él convocó a la gente y caímos en una fiesta multicultural y de amor. Allá estábamos todos tranquilos, el parche de Nacional, del América, de Santa Fe, de Millos, cada uno con sus banderas, con sus colores, con sus coros, pero nada de insultar al otro porque teníamos era unos temas para Petro. Juntos en la misma plaza, en una carpa gigante, cada uno en su parche, en su baile. Ahí no pasó nada, escuchamos a Petro y fue una chimba, ahí se estaba formando la Aldea de Paz con Leo Amauta, el profe, que firme en la lucha como siempre se quedó acampando, eso era el barrio en la plaza pública.

El 28 de abril salimos desde el barrio rumbo al Portal de la Resistencia. Ahí nos unimos no solo barras, sino también estudiantes, trabajadores, había mucha gente que empezó a llegar, un pueblo autoconvocado, organizado espontáneamente. Todos en masa salimos caminando y la primera parada que hicimos fue en la Villavicencio con avenida Cali, esperamos para que se uniera más gente y seguir, ahí ya habíamos parado el tráfico y estaba la disponible, que es la que también está con armadura, pero no es el ESMAD. Después llegaron y eso ya era una amenaza, ahí fue el primer tropel porque quedó la línea de los Thomson’s (policías) y la línea de la gente. De un momento a otro, nos tiran una bomba que estalla en medio de todo el parche, una aturdidora. Entonces, la gente se alarmó y salimos a correr por la Cali. La gente ya sabía cómo era, y nos paramos reduro a defender la movilización, y ahí fue el primer tropel de ese Portal en el Estallido Social.
El papel que nosotros tuvimos en el Portal de la Resistencia fue acompañar al movimiento social, siempre en sentido pacífico, pero dispuestos también para el combate, no entre nosotros, eso era claro. Nosotros estábamos sosteniendo hombro con hombro una causa común, defender la gente que estaba acampando, no permitir que los agredieran a ellos. Parches de todas las barras nos encontramos entre escudos, sosteniendo al movimiento popular. Tampoco fue que nos hiciéramos amigos entre barras, no, firmes en la línea, pero cada combo por su lado, sin agredirnos entre nosotros. Ese conflicto entre los parches se pausó en ese momento.
Hay que entender que si no están las primeras líneas, si no hay ese frente, entran el ESMAD y desaloja la vía pública. Lo que se hacía era no dejar que se reprimiera el movimiento, la gente, los y las vecinas. Fue tomarnos las calles y apropiarnos del espacio público, defenderlo porque era una forma de manifestar nuestra inconformidad con ese sistema que estaban proponiendo y con la reforma tributaria se encrudeció todo. Y hablamos con el parche, entre hermanitos y hermanitas sentíamos algo en común y es que somos hijos de madres trabajadoras y que somos unos guerreros y guerreras, no copiamos, nos paramos y defendimos el derecho a reunirnos libremente en las calles, que la gente se una, porque ese es un derecho fundamental.
Siempre es bueno aclarar que el Portal de la Resistencia no fue solo tropel, fue una manifestación cultural de música, de encontrarse con el otro, de hacer un sancocho, una chocolatada, de dialogar, de compartir comunicación, de buscar la forma en la que, a través de esos encuentros se transformara la cruel realidad de ese tiempo. Nos dimos cuenta que las situaciones difíciles que sentimos, que vivimos, que sufrimos son por culpa de esos gobiernos de derechas, ellos afectan a los y las del común, la gente de base, trabajadora.
En el estallido se nos despertó y afloró un sentimiento de solidaridad, de comunidad, independientemente si mi socio era del verde o del rojo, no importaba. Teníamos la vida como causa común, incluso, como conversábamos más de una vez, el del otro equipo estudió con nosotros en el mismo colegio, somos del mismo barrio, hijos de las mismas madres trabajadoras, hasta las mamás se distinguen, ¿y entonces qué pasa? está muy arraigada la violencia en el espíritu de la barra brava. Sí, pero se pueden romper esas consignas de violencia cuando hay una causa común.
En el Portal de la Resistencia ya no éramos solo barra, fuimos pueblo, nosotros los jóvenes, trabajadores, estudiantes. Techotiba y Bosa, unidas, había fiesta, tambores, una revolución cultural. Estábamos mentalizados para aguantar bailando y peleando. La gente nos apoyó mucho, salían de las casas a dar agua, a auxiliar con vinagre para los gases. La gente salió muy afectada, la comunidad la sufrió y así y todo había solidaridad, alegría y aguante. Mi tía, que es como mi mamá, me decía ¿ya se va a ir al Portal, no? ella ya sabía y me alistaba el vinagre, me empacaba la coquita. Yo colaboraba mucho en la tarea de apagar gases, me tramaba esa misión, porque esos gases perjudicaban a toda la comunidad, no solo lacrimógenos, unos que tiraban lo hacían vomitar, marearse y lo hacían hacerse del cuerpo. Todo eso afectaba a la gente en los barrios, niños, niñas, adultos mayores sufrieron mucho por esa represión química.
Después de esa experiencia, el parche ya hace otro tipo de acciones. Ya no solo temas de fútbol, sino que, por ejemplo, el Día de los niños convergen todos nuestros hijos, nuestras hijas, las familias en un espacio donde el parche gestiona para darles un detalle, un espacio de diversión. El parche también se ha organizado para llegarles un día a los habitantes de calle, hace poco fuimos allá abajo, al Cartuchito y se hizo una olla comunitaria y se compartió el alimento. Ya no es solo fútbol sino que también ahora han surgido otras acciones a partir de lo del Portal.
En Brasil, que es un referente de barra, las torcidas, allá es un fútbol que nos lleva muchos años. Claro, se pelean entre barras, pero allá son más conscientes, están más activos en lo social, conocen más la realidad política de su país, saben que son pueblo.
El Portal fue una escuela en ese sentido de lo social, fue un espacio de encuentro, de aguante con el otro. Nosotros llevábamos en la maleta un librito, la coquita del almuerzo, una agüita, todo para compartir. Éramos muchos parches, había un parche que llevó un Renault 4 con una biblioteca pedagógica y revolucionaria. Hubo expresiones culturales y artísticas muy bacanas, eso también representó y simbolizó al Portal de la Resistencia.
Un espacio de revolución artística y cultural. Tengo el registro de una nena que hace danza en medio del quilombo, donde atrás hay una fogata regrande en plena calle y no sé si es mi percepción o qué, pero del fuego sale como un cisne, como un fénix, sale una imagen así como algo bien simbólico. Allá también se compartían medios alternativos de comunicación, mucho arte gráfico. Un amigo sacó también unos posters que después estampó en camisas con tremendas imágenes en alusión, por ejemplo, al derecho a la capucha, porque con capucha o sin capucha en la calle nos vemos. Cosas simbólicas se compartieron, como expresiones libres de la ciudadanía, iban en familia a marchar, con las caras pintadas, o con una camisa que representara a Colombia.
Todo eso terminó haciendo parte de la resistencia. Ojalá nos volvamos a encontrar. La gente ya sabe que hay que participar política y socialmente y, en ese sentido, actuar comunitariamente.
Acá lo que he visto es que el parche está cambiando hacia el sentido de tener una conciencia política más clara, se ve mucho todavía lo de compra de votos, y aprovechan para instrumentalizar al parche barrista, y pues creería que muchos caen en esas dinámicas porque todavía falta trabajar mucho en la educación. Para ver si nos dejamos de matar entre nosotros. En los estadios nos matamos, en las carreteras nos matamos, en las canchas, en las calles. Hay que profundizar en la conciencia de paz y empujar para un mismo lado, más trabajo social de base y mayores posibilidades y oportunidades para la base trabajadora, firmes con el mínimo vital, no copiamos de políticos farsantes.
El próximo presidente de Colombia será uno criado en este territorio, Techotiba”.