«Una biblioteca cerrada para la comunidad»

Por: Hilda Bustos Domecq

 

 

La Biblioteca Pública La Giralda fue concebida como un espacio de acceso a la lectura, la cultura y el conocimiento para los habitantes de Fontibón. Durante años, este equipamiento permitió el desarrollo de programas de mediación de lectura, encuentros comunitarios y actividades culturales dirigidas a niñas, niños, jóvenes y personas adultas. Sin embargo, desde hace más de dos años, la biblioteca permanece cerrada al público.

Este cierre prolongado ha dejado a la comunidad sin uno de los pocos espacios culturales disponibles en el sector, afectando directamente el acceso a los servicios bibliotecarios en una zona donde estos equipamientos cumplen un papel fundamental para la vida cultural del territorio.

Dos años sin biblioteca

El cierre de un espacio cultural puede responder a diferentes razones: obras de infraestructura, adecuaciones técnicas o intervenciones necesarias para garantizar el funcionamiento del servicio. Sin embargo, cuando ese cierre se prolonga durante más de dos años, deja de ser un asunto menor y comienza a generar preguntas legítimas sobre la gestión del sistema.

El 21 de marzo de 2023 se anunció el cierre temporal de la Biblioteca Pública La Giralda, debido a obras de adecuación en el Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) La Giralda, según comunicaron la Alcaldía de Bogotá y BibloRed. Desde entonces, la reapertura del espacio no ha sido clara.

Entre las preguntas que surgen están: ¿Cuál es el estado actual de las obras o intervenciones necesarias para la reapertura de la biblioteca?  ¿Existe un cronograma público para su puesta en funcionamiento? ¿Será que el espacio bibliotecario cerró definitivamente?

Ante la ausencia de información pública clara y sostenida en el tiempo, comienza a imponerse una lectura por deducción: todo indica que el espacio bibliotecario no reabrirá sus puertas.

El hermetismo en torno a esta situación no solo incrementa la incertidumbre, sino que obliga a replantear preguntas de fondo sobre la gestión del sistema y la transparencia en la toma de decisiones.

Un cierre parcialmente compensado

En noviembre de 2023 se inauguró la Biblioteca Pública Fontibón. Este nuevo espacio ha funcionado, en cierta medida, como un “paraguas” institucional para paliar la ausencia de servicios de la Biblioteca La Giralda.

No obstante, su existencia no sustituye plenamente el impacto territorial y comunitario que tenía el espacio original.

Cargos que siguen apareciendo en los pliegos

El caso adquiere una dimensión más sensible al revisar la estructura contractual de la red. A pesar de que la Biblioteca Pública La Giralda permanece cerrada desde hace más de dos años, los cargos asociados a su funcionamiento continuaron apareciendo dentro de los pliegos de operación de BibloRed.

Esta situación abre interrogantes sobre la planificación administrativa del sistema: Si un equipamiento cultural no está prestando servicio a la ciudadanía, ¿por qué los cargos asociados a su operación continúan contemplados dentro de la estructura contractual de la red? ¿Qué funciones cumplen esos cargos mientras la biblioteca permanece cerrada? ¿Existe un plan concreto para reactivar el espacio que justifique su permanencia en los pliegos?

La presencia de estos cargos dentro de los pliegos abre un debate sobre la gestión de los recursos públicos. Si la biblioteca permanece cerrada no se entiende si estos recursos se están ejecutando; si han sido redirigidos a otras funciones dentro del sistema o si se encuentran suspendidos mientras el equipamiento no presta servicio.

La ausencia de información pública clara sobre este punto alimenta las dudas sobre la planificación administrativa del sistema bibliotecario.

Un cambio reciente en los pliegos

Cabe aclarar que, en los pliegos más recientes de operación de BibloRed, los cargos asociados a la Biblioteca Pública La Giralda desaparecieron.

Este hecho introduce un elemento nuevo en el análisis. Si anteriormente la permanencia de estos cargos generaba interrogantes sobre la ejecución de recursos, su desaparición abre una conclusión aún más delicada: todo indica que el espacio bibliotecario habría sido retirado de la estructura operativa de la red.

En ese sentido, surge una inquietud de fondo: ¿se trata de un cierre definitivo del espacio? La ausencia de un pronunciamiento público claro frente a esta modificación refuerza la incertidumbre sobre el futuro de la biblioteca y sobre las decisiones administrativas que afectan su continuidad.

Un caso que refleja problemas más amplios

Para la comunidad y usuarios de la Red, el caso de la Biblioteca Pública La Giralda no puede entenderse únicamente como una situación aislada. Se percibe más bien como un síntoma de problemas estructurales relacionados con: la planificación institucional de la red, la gestión administrativa del sistema, la priorización de los equipamientos culturales dentro de la política cultural de la ciudad.

En un momento en el que BibloRed enfrenta debates sobre su liderazgo institucional, su clima laboral y su modelo de operación, el caso de La Giralda se convierte en un ejemplo concreto de las tensiones que atraviesa actualmente la Red Distrital.

Un equipamiento cultural necesario

Las bibliotecas públicas cumplen una función que va mucho más allá del préstamo de libros. Son espacios donde circulan procesos de lectura, escritura y oralidad, donde se construyen vínculos comunitarios y donde miles de ciudadanos acceden a la cultura y al conocimiento.

Por eso, el cierre prolongado de un equipamiento cultural como la Biblioteca Pública La Giralda no es un asunto menor. Afecta directamente el acceso de la ciudadanía a uno de los servicios culturales más importantes de la ciudad.

Una pregunta para la gestión pública

Después de más de dos años de cierre, el caso de la Biblioteca Pública La Giralda deja abiertas preguntas sobre la gestión actual de BibloRed.

Preguntas que no solo interesan a la comunidad de Fontibón o a los colaboradores del sistema bibliotecario, sino también a quienes tienen la responsabilidad de garantizar la transparencia en la gestión de los recursos públicos.

Porque cuando un equipamiento cultural permanece cerrado durante años y, al mismo tiempo, los cargos asociados a su funcionamiento continúan apareciendo en los contratos de operación del sistema, la pregunta es inevitable: ¿Cómo se están gestionando los recursos públicos asociados a esa biblioteca?

Responder a esta pregunta es fundamental no solo para esclarecer el futuro de la Biblioteca Pública La Giralda, sino también para garantizar la transparencia en la gestión de uno de los sistemas culturales más importantes de Bogotá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nos gustaria enviarte todos nuestros contenidos digitales y periódicos quincenales, tan solo debes dejarnos tus datos y siempre recibirás en tu correo el contenido!