«Encuentro de Comunicación Popular»
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Por: Yannick Delgadillo
El pasado 26 de febrero se realizó el Encuentro de Comunicación Popular con aspirantes al Congreso, evento convocado por la Asociación Colombiana de Comunicación Popular (ACCOP) en la Universidad de la Tierra. La lógica del encuentro se centró en garantizar un escenario de participación en el que las y los representantes políticos dieran su miradas y presentaran sus perspectivas y líneas de trabajo alrededor del qué hacer de los medios comunitarios. Este evento dio la posibilidad de que las diferentes organizaciones sociales y los medios comunitarios también pudieran interpelar a los aspirantes a la Cámara de Representantes.
Originalmente, el evento contaría con la presencia de Laura Daniela Beltrán Palomares, más conocida en redes sociales cómo “Lalis”, María Del Mar Pizarro, Andrés Camilo Rodríguez y Daniel Mauricio Monroy Hernández del Pacto Histórico; además de Duván López Meneses del partido Esperanza Democrática.
No obstante, la novedad en la agenda fue que “Lalis” y María Del Mar Pizarro no estuvieron presentes en el espacio. Su ausencia dejó varias dudas sobre su verdadero compromiso y conocimiento sobre los medios de comunicación comunitarios, alternativos y populares.
Más aún, si se tiene en cuenta que María del Mar, siendo ya representante a la Cámara, no ha firmado propuestas legislativas tan importantes como la “Ley de Tercios” y la “Ley de Emisoras Comunitarias” que hacen curso en el Congreso de la República desde el año 2024.
Una desconexión no es algo nuevo, pero si hace cuestionar ¿Cuáles serán los intereses que van a defender? y ¿Cómo va a ser la construcción de políticas públicas para los medios sin un diálogo abierto y directo con cada uno de ellos?
Diálogo de candidatos
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Las intervenciones de los candidatos que hicieron parte del espacio se vieron mediadas por las siguientes preguntas: ¿Quién es usted? ¿Qué ha hecho? ¿Cómo es su actividad política comunicativa?
El primero en responder fue Andrés Camilo Rodríguez, licenciado en Filosofía. Él mismo se presentó como: “hijo del sur de Bogotá, nací y crecí en la localidad de Ciudad Bolívar, me formé en la localidad de Kennedy, vengo de los procesos populares, defensor de derechos humanos”. Rodríguez enfatizó en que su generación ha construido prácticas y repertorios de resistencia y transformación contrahegemónica en Colombia. Destacó que esta generación busca continuar profundizando el cambio junto a figuras como Iván Cepeda y consolidar el proyecto político del gobierno actual.
La visión que tiene de los medios alternativos y populares es que estos cumplen tres roles claves: formar, movilizar y organizar. Y que gracias a ellos se ha logrado un equilibrio en la opinión pública de los últimos años. Propuso una agenda clara de política pública con presupuesto estatal, para fortalecer la comunicación popular y los medios alternativos, tanto desde el Gobierno nacional como desde las autoridades locales y departamentales. Argumentando que ya existe un sector de la comunicación popular más cualificado y amplio que merece ser atendido y apoyado por el Estado, logrando así que la comunicación alternativa y popular le dé esa disputa a la hegemónica. Su visión es directa y casi que resumible a institucionalizar el apoyo estatal a la comunicación comunitaria y alternativa como pilar del cambio.
Por otra parte, Duván López Meneses es geólogo de profesión y doctor en Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cataluña. De entrada, lo que llama la atención es que él es el único que no hace parte del Pacto en este encuentro. Su militancia se encuentra en el Partido Esperanza Democrática. Se presentó como alguien que defiende la necesidad de visibilizar liderazgos para construir democracia en Colombia.
Su trayecto se ha centrado en la defensa del territorio y la gestión del riesgo. Desde 2010 hizo parte del equipo programático de Gustavo Petro (como candidato presidencial en ese entonces), donde trabajó en la construcción del discurso sobre el agua como eje del ordenamiento territorial. Entre 2012 y 2015 fue subdirector del Fondo de Prevención y Atención de Emergencias de Bogotá (FOPAE).
En cuanto a su postura sobre su actividad política comunicativa, su enfoque se encuentra en la sostenibilidad de los medios en el territorio. Reconoce que, entre información, organización y construcción sostenible de lo territorial, existe una estrecha relación que tiene la capacidad de transformar la sociedad. Su propuesta se basa en tres pasos. El primero, es el acceso a capacidades humanas, tecnológicas y de infraestructura. El segundo, es facilitar la sostenibilidad económica en los medios comunitarios, por medio de la mejora al acceso a créditos y fondos existentes. Y el tercero, dar una lucha legislativa a nivel nacional para garantizar los apoyos.
El último candidato fue Daniel Monroy, quien es abogado, especialista en Derecho Procesal y se presenta como: “hijo de los barrios populares ¿Dónde nazco? En Usme, crecí en la localidad de Ciudad Bolívar. Destaca que logró ser un comunicador empírico, surgido de su propia indignación frente a la forma en que los medios hegemónicos cubren los hechos del país. El mismo señala que abrió un canal en YouTube y otras cuentas en redes sociales para hacer un ejercicio de crítica y reflexión ante cómo los medios tradicionales responden a ciertos intereses políticos y económicos.
Daniel Monroy ve la comunicación alternativa, comunitaria y digital como un pilar fundamental para contrarrestar el duopolio mediático y así democratizar la información en el país. También menciona grandes retos que enfrentan estos medios: censura, falta de financiación, dificultad para acceder a espacios, limitaciones en procesos de formación. Propuso que, desde el Congreso de la República, se impulse una política pública clara para los medios alternativos con al menos tres puntos centrales: la financiación, la formación y generación de empleo y la protección contra la censura.
Los desafíos, dificultades y retos actuales del sector comunicativo comunitario popular
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Las dificultades y los desafíos no son algo que simplemente aparece. Tienen un trasfondo mucho mayor y para eso se recordó que esta lucha no aparece con el gobierno de turno. Va mucho más allá. Incluso, tiene raíces en la época de los 70s, y se vincula a corrientes como la teoría de la liberación, la educación popular, la investigación acción participación (IAP). ¿Bajo qué lógica? Resulta que lo comunitario se empieza a desarrollar en condiciones de clandestinidad y precariedad, movido por la pura convicción de que era posible construir formas diferentes de crear una comunicación a la que daban los medios dominantes. Ya para los 90s, se dieron las oportunidades para el reconocimiento de los medios comunitarios y otorgación de las licencias para las radios comunitarias del país, lo que llevó a la creación de cientos de emisoras a nivel nacional.
Pero esto solo fue el primer paso. Con este gran avance para la comunicación comunitaria, venían nuevos retos hacia la sostenibilidad y adaptación. Ahora el dilema es cómo asegurar la permanencia en el tiempo de las emisoras y futuros medios que se creen. Cosa que hasta el día de hoy se sigue discutiendo. Y que en teoría la Ley de Tercios busca solucionar.
Todo este contexto histórico dado en el encuentro por Julián Bautista no fue en vano. Fue para tener la capacidad de mencionar las principales dificultades que existen hoy en día.
Lo primero es una concentración mediática, que limita la pluralidad informativa y reduce las narrativas. Lo segundo, la precariedad que enfrentan los medios comunitarios, dificultando la consolidación de proyectos a mediano y largo plazo que resulten rentables. Lo tercero, la falta de garantías que hay hacia periodistas y comunicadores en diferentes lugares del país.
Entonces, es urgente avanzar hacia marcos legislativos mucho más sólidos que aseguren la democratización del acceso a los recursos, la protección del ejercicio comunicativo y el reconocimiento institucional de los medios comunitarios.