«El mercado de lo usado y la crisis de la soltería»
![]()
Por: Oscar Heredia
En estos días de soles naranja me encontraba yo Solano Patiño caminando por el barrio y recorriendo los senderos de antaño, cuando me topé con un viejo amigo, un campero abandonado, el clásico mamífero varado en las bahías, tiendas y panaderías de este barrio de ladrillo. Me sorprendí al verlo, yo lo pensaba en la Argentina, surcando pampas, comiendo asados. Me acerqué para saludarlo y noté que tenía un letrero rojo colgado en el panorámico que decía, este carro “NO SE VENDE”, el cartel me estimuló la curiosidad al punto de acercarme más para indagar por este personaje que no veía hace varios años. Lo encaré y al notar mi presencia nos abrazamos como cuando niños, nos contamos de nuestros días y enumeramos todas las viejas amistades. El sol estaba color ladrillo esa tarde, decidimos pegar unas risas y tomar unas polas. Ya entrados en labia le pregunté por el letrero, “NO SE VENDE”, el parcero respiró profundo, se acomodó el poco pelo que le queda, se terminó la pata de un suspiro y entre nubes de humo abrió sus ojos verdes enrojecidos y comenzó a narrar su estadía en el mercado de lo usado.
Resulta socio que ese campero carpado amarillo mostaza que usted ve ahí en la bahía del parqueadero, la sociedad no lo determina ni para escupirlo, los perros le orinan las ruedas a diario y unas palomas anidan en la llanta de repuesto que tiene encima del capo. Ese campero ahí donde lo ve está usadito, gastadito, pero es tremenda nave, lo que pasa es que el mercado de lo usado lo tiene desvalorizado, ninguneado y subutilizado. Usted sabe cómo es el capitalismo, a esa bestia le gusta almorzar artistas con papas fritas.
¿Está varado? le pregunté. Estuvo un tiempo bajo de calorías, pero ahora después de meditación y alineación está pleno, va al taller mecánico de su hija, allá lo han venido deconstruyendo, le ajustan constantemente las tuercas. Usted sabe que esos modelos vienen con resabios, la paternidad le mantiene los rodamientos y los pensamientos acertados y aceitados, lo pasan por rayos de alegría y energía ultra violeta constantemente, así que anda liviano. Se ve delgado, pero es porque su carrocería es de aluminio, ligero, inoxidable, se ve rústico y un poco rígido, pero en realidad es familiar, cariñoso, tierno y tiene espacio para perros, gatos, plantas, hasta caballos ha cargado en su lomo.
En medio del humo y la historia yo ya me estaba interesando en el campero, hasta atractivo lo empezaba a ver, tal vez el efecto de las polas me estaba volteando las chupas, así que decidí ponerle freno de mano a esos pensamientos y mejor seguirle la cuerda al parcero. Le indagué por el modelo y otros asuntos técnico-sentimentales que solemos preguntar los que no sabemos nada de carros.
Vea mi pez, es modelo 82, línea cáncer con ascendente en virgo, en versión china es perro y en maya mago, antes fumaba piel roja, pero hace ocho años dejó de humear, así que de carburación y pitos nítido, silva como pájaro y ronronea como gato. Esa nave viene de una casa matriz re elegante, de los primeros pobladores de este barrio, de la J, usted sabe que ahí se fabricaron personajes y familias originales de panini.

¿Gasolina o diésel? pregunté nuevamente, el parcero hizo un sonido como de ishhhh.
Pille perro, ese carro es re ecológico, bajo consumo de mentiras, no copea, es más, no come es de nada, si usted le pone sativa anda como seda, con decirle que, si le pone vino o viche es una sola rumba, baila, canta y llora cuando se emociona, se para en dos ruedas como un yipao. Toca es no chancletearlo mucho para que no corcovee y listo, como le digo perro el carrito es económico y divertido para salir a rodar y bailar.
¿Entonces, si es así de bueno, qué hace ahí tirado como perro triste? ¿No levanta ni el polvo? ¿Solo quejas crew? Víctima, su segundo nombre, le dije con la intención de motivarlo a hablar más profundo.
Primero que todo y antes que nada déjeme decirle que esa nave no está varada mi ñero, gastadita sí, pero no arruinada. Socio, el mes pasado lo llevé a un concurso ‘Arte Metro Bogotá’ y salió ganador, casi trescientas pintas participaron, ganaban diecisiete y ahí, en representación del barrio, de la cuadra, de la esquina y del parche, quedamos en el podio. Ganamos mi socio, que alegría tan sapo perra. El próximo año antes de que inauguren la primera línea del Metro, van a poner una obra, una pintura en gigantografía de ese campero, ahí en la estación del Hospital de Techotiba, en toda la entrada de Timiza.
Con la plata del premio se pagaron partes, culebras, tecno mecánica al día, EPS y ARL, así que está full de papeles, llantas nuevas, tapizado usado pero de lujo y otros detalles de fina coquetería que darán señales próximamente. Así que, ahí donde lo ve, el carro es de competencia, trocha fina, raza criolla, de motor y de pedal, le falta es un copilotaje calificado a ese coche.
¿Qué pasó con la anterior conductora, lo dejó pinchado, sin batería, con las farolas empañadas? le dije como para picarle la lengua aún más. Se escuchó de nuevo un profundo issshhhh… se rascó los ojos rojos y pidió dos polas más.
Perrito ese campero está diseñado pal monte y pa la calle, ese modelo es muy viejo para morir de amor como dice la canción, probó finura de acá hasta la Patagonia ida y vuelta, años rodando en pampas, desiertos, montañas y hasta glaciares.
Y la verdad parce, allá lo trataron como un príncipe, pintó murales por donde pasó, viajó por diversas rutas y cultivó amistades muy queridas que hasta hoy siguen floreciendo. Mi perrito hasta estudió en la universidad Artes Visuales, un taller de ideas y sueños móvil, expuso en museos donde le pusieron dirección hidráulica, le operaron dos mangueras herniadas en el hospital público, gratis, mejor dicho, allá en la Patagonia aprecian ese tipo de autos, al igual que en el Perú, por donde rueda es bien recibido, el gauchito gil lo ha acompañado siempre en la ruta.
La copilota anterior decidió tomar otro camino, todo cambia socio, hasta las piedras, la ruta se convierte en rutina y ahí es cuando hay que girar y bifurcar los objetivos, es parte del camino. Todos pensamos que el carrito se deterioraría, pero resultó fuerte de radiador, no se recalentó, los frenos funcionaron bien y no dejaron que cayera al barranco de los celos, se redujo el consumo de alcohol y se fortalecieron los amortiguadores familiares, con decirle mi socio que en ese mismo carro se le hizo el trasteo a la exsocia y si hubiese sido necesario hasta el terminal se le lleva, como dice la otra canción. Eso no son penas para el vaquero, aunque ahora ande alone como el llanero, seguimos esperando a que esa situación cambie como las piedras.
¿Entonces, anda bien de tarjeta de propiedad?
Nítido, se hizo traspaso sentimental sin discusiones graves, sin dramas, sin apegos, ni reclamos, la mera decencia de ambas partes, lo que ayudó mucho a que pudiéramos seguir circulando con tranquilidad.
Para cambiar de tema, le dije, camine probamos esa nave, a ver qué tanto es lo que habla, demos una vuelta por el parque Timiza como pensionados sin pensión, pero con carro viejo.
Llegamos a la nave y de forma clínica lo mire de arriba a abajo, le di varias vueltas como si supiera de carros y, finalmente, le indiqué con el dedo que me gustaba el sticker de Palestina que tenía pegado. Me dijo: obvio socito ya tu sa’, no dejaremos de hablar de Palestina. Chocamos los puños y nos subimos a la nave. Efectivamente tiene buenos asientos, me sentí cómodo de una, olía hasta bueno, un poco de pisquero pero nada grave, por dentro es más bonito que por fuera, definitivamente, extintor y condones con fecha vigente, parlantes estéreo y todo, le pregunté si tenía radio y levantando la cabeza lentamente y me dijo: Radio es lo que hay ñero, La Ruda Radio, alternativa y comunitaria, le dio play y sonaba una de mis bandas favoritas FRAUDE TOTAL, le dije que le pusiera cinco de volumen a ese punk, me preguntó a gritos que como se llamaba ese tema, que estaba severo, “Kennedy murió” le grité cantando, mientras avanzábamos por la avenida Poporo Quimbaya a toda marcha.
Dimos una vuelta por todo Techotiba y ya entrada la noche llegamos de nuevo al barrio, una vez arribamos a mi casa, parqueamos en la bahía y ahí le dije que el carro estaba una chimba; unos rayones en la pintura, pero con unas buenas fotos si lo subía a las redes sociales capaz levantaba el polvo que lo tiene tosiendo, corcoveando. Bumble, Tinder, Badoo, Only Fans, el que no ofrece no vende, créalas socio le dije entre risas.
El parcero frunció los labios y meneando la cabeza me dijo: No… perrito, yo ya pasé por esas y nada, solo me escribían, pero nunca sacaban el carro a pasear, gaste y gaste teclado y solo salió a la rumba, a la ruta una que se pasó de copas y vomitó en la silla de atrás, mejor dicho. Uno no sabe si reír o llorar en este mundo, desde ahí me baje de las redes, ahora solo medios alternativos, puse un clasificado en los periódicos de la localidad, El Callejero, Sumando Voces, A Media Cuadra y otros, ahí dejé una nota que dice ‘este carro como esta tierra no se vende, se defiende y se protege’.
Eso de la crisis de la soltería es una vil mentira, lo que hay es una crisis de pensamiento del tamaño de la frente del presidente, la desigualdad y la falta de oportunidades hace que cualquier talento fracase, cualquier belleza se ve opacada por no llegar a fin de mes, el problema no es que el carro esté bien, es en qué condiciones circula, si lo acecha el hambre o el alquiler. La crisis es global y la soledad mental. Pensar en milagros patriotas es lo más desalentador y de mal gusto que uno puede hacer. La crisis socio, está en la inteligencia artificial, la ruina está en nuestras manos, el celular es por donde entran todos los males de la actualidad, el guayabo o la resaca es para los pobres porque no tienen lukas para seguirla, dice un amigo.
Necesitamos vernos cara a cara, encontrarnos a reír, amar y conspirar en conjunto. La soledad es el lugar donde nos quieren tener, tienen miedo de que nos juntemos y nos organicemos.
Por eso, si alguien está interesadx en esta nave, entonces que escriba un poema, haga una llamada al teléfono fijo, mande un mail o alguna señal de humo verde pa una juntura o bailoteo. Por eso, si hay alguna interesada en conspirar amores y risas por favor escriba a los medios de comunicación popular, ahí me conocen y me hacen llegar el recado, o cualquier cosa me parqueo en la Ruda Radio Cra 72m # 40c-7 Sur, Timiza, Techotiba, ahí me encuentran, de paso se toman un café El Tesoro y ayudan a que la radio crezca.
Bajo esa certera afirmación y ese clasificado, me despedí del parcero con un abrazo, nos prometimos vernos pronto, le dije que pidiera ruda en la radio para un baño y entre sonrisas me dijo: si ve a cupido, el de las alitas, dígale que lo estoy buscando, que no se esconda, que me pague lo que me debe. De uñas encarnadas le dije riéndome, me entré a la casa pensando en el campero, la verdad que me interesa, estuve a punto de plantearle un negocio al socio pero me acordé que no sé manejar, no tengo novia y plata menos, así que por el momento mantuve las chupas en su lugar y me entré a la casa tarareando la canción de punk que escuchamos en el camino, “Kennedy murió”, Kennedy murió, Kennedy murió en Bakata, una mujer, una mujer, una mujer lo degolló, Kennedy murió…
Hey disque destartalado y siempre digno.
vamos que vamos ruda estéreo