
«Ni héroes, ni heroínas»
Simplemente recicladores de oficio.
Por: María Elena Cárdenas
Durante la pandemia mucho se dijo que fueron héroes. Toda la sociedad se dio cuenta de su importante labor. Sin embargo, nada ha cambiado en el comportamiento de los ciudadanos que cada vez exigen más y entregan menos de su cultura ciudadana.
Entonces, ¿qué tiene que pasar en mundo para que se reconozca, de verdad, la labor del reciclador de oficio?
El discurso de dignificación del reciclador, es un discurso bizarro, ellos ya son dignos. Hoy son líderes sociales que acaudillan las organizaciones, trascienden de la vulnerabilidad al empoderamiento con un enfoque de relevo generacional. Ni héroes, ni heroínas puesto que no hay nada que salvar de lo que no quiere ser salvado. La doble moral de las autoridades y del ciudadano común nos muestra un panorama desalentador.
Es ahí, donde se debe cambiar el paradigma del pensamiento. Volcar de manera drástica todas las estrategias para conectar a los usuarios con sus recicladores de oficio, prestadores de servicio público de aseo en el componente de aprovechamiento. Y también, definir cuáles serán los recicladores de oficio que, si bien es cierto estarán en la cadena de aprovechamiento, no apuntarán a la prestación de servicio público de aseo.
En el 1 de marzo muchos hablaron de que no había nada que celebrar. Pero es que acaso no hay razones para celebrar su esencia y vocación de reciclador, por encima de los modelos de negocio que existen en el aprovechamiento, por encima de las dificultades que tienen algunos prestadores con sus municipios y por encima de la doble moral. Hay que ser tajantes al afirmar que el día del reciclador ES, porque lo que no se menciona no existe.
FELIZ DÍA A TODOS NUESTROS RECICLADORES COLOMBIANOS Y GRACIAS POR SER, HACER Y ESTAR.