«No Es Hora De Callar»
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Por: El Callejero
Jineth Bedoya Lima nació el 22 de octubre de 1974. Estudió Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Central. Inició su carrera profesional en el noticiero radial Alerta Bogotá en 1997. En 1999 ingresó al periódico El Espectador, donde empezó a divulgar trabajos de investigación y denuncia sobre la situación en las cárceles colombianas.
El 25 de mayo del 2000, mientras ejercía su labor como periodista fue raptada en la puerta de la cárcel La Modelo de Bogotá, cuando investigaba numerosas violaciones a los derechos humanos ocurridas en este centro penitenciario. Tal investigación incluía el esclarecimiento de asesinatos, incluyendo más de 30 ocurridos la noche del 27 de abril, en la denominada “masacre de la cárcel Modelo”, y desapariciones forzadas cometidas en las instalaciones del centro de reclusión. Jineth consiguió una cita con personas recluidas en la cárcel para investigar lo ocurrido en la mencionada masacre, pero al llegar al sitio, y a pesar de ser un lugar custodiado por las fuerzas de seguridad del Estado, fue raptada en la zona de ingreso, torturada y sometida a violencia sexual.
Las violaciones de derechos humanos sufridas por Jineth Bedoya no son un caso aislado. Representan un contexto estructural de violencias basadas en género. Según el informe Forensis del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia, en la última década se han realizado, en promedio, 23.000 valoraciones por presuntos delitos sexuales cada año en el país. Es decir, que diariamente 63 personas en Colombia acuden a un centro médico por haber sido víctimas de violencia sexual. En 2023 ocurrieron más de 24.000 casos, de los cuales el 88% fueron mujeres, y el 66%, niñas menores de 14 años.
Tampoco es aislada la violencia en contra de quienes ejercen el periodismo, En efecto, el Centro Nacional de Memoria Histórica reportó que entre diciembre de 1977 y agosto de 2015 se cometieron 152 asesinatos de periodistas en razón de su oficio, además de los cientos de periodistas, especialmente en las regiones, que han sido objeto de amenazas y secuestro por parte de los diversos actores armados, y que han llevado a muchos al exilio. Estos hechos se ven agravados por la recurrente impunidad que recae sobre ellos, ya que de los 152 asesinatos a periodistas cometidos en Colombia, solo en cuatro casos se ha logrado sentenciar a todos los responsables, mientras que en el 50% de los casos ya operó la prescripción dejando un panorama de total impunidad.
Para el caso de mujeres periodistas, tanto la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como la ONU han destacado que estas no solo son objeto de la amplia gama de violaciones de los derechos humanos que afectan a los periodistas en general, sino que también “de manera desproporcionada y habitual se enfrentan a la violencia por razón de género en el lugar de trabajo y sobre el terreno”. En efecto, las mujeres periodistas son doblemente atacadas por ejercer la libertad de expresión y por su género. Al desafiar estereotipos machistas que reprueban su participación en la vida pública, se ven enfrentadas a la violencia y la discriminación basada en género, así como a formas diferenciadas de violencia por parte de actores estatales y no estatales. El impacto de las prácticas discriminatorias es particularmente grave para mujeres periodistas y defensoras de derechos humanos que mantienen un alto perfil público.
Nueve años después de lo ocurrido, Jineth decidió hablar públicamente de su caso y fundó la campaña No Es Hora De Callar para poner en la agenda pública el grave problema de violencia sexual contra mujeres y niñas que aqueja a la sociedad colombiana.
Con el apoyo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Jineth logró impulsar un proceso que llevó a que en 2021 la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al Estado colombiano por la falta de justicia en su caso, ordenando medidas de reparación y garantías de no repetición en forma de políticas públicas para proteger a las mujeres periodistas en Colombia.
La sentencia ordenó entre las medidas de reparación:
- Crear el Centro de Investigación y de Memoria No Es Hora De Callar.
- Crear el Fondo de Ayuda a Mujeres Periodistas.
- Crear el Programa Transmedia No Es Hora De Callar.
- Crear el Programa de Capacitación y Sensibilización sobre violencias basadas en género para todos los funcionarios públicos.

Creación del Fondo de Ayuda a Mujeres Periodistas “No Es Hora De Callar”
El pasado 20 de mayo, en el Teatro Colón, el Ministerio de la Igualdad hizo oficial la apertura del Fondo de Ayuda a Mujeres Periodistas No es Hora de Callar, con el que se espera impulsar el reconocimiento, la atención integral y prevención de las violencias basadas en género que enfrentan las mujeres periodistas y construir garantías para ejercer el periodismo. Este Fondo fue creado bajo del Decreto 0277 de 2026 como una de las medidas de reparación ordenadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de Jineth Bedoya contra el Estado colombiano.
El Fondo funcionará como una cuenta adscrita al Ministerio de Igualdad y Equidad y contará con recursos iniciales por USD 500.000, financiados a través del Presupuesto General de la Nación, con reposición anual.
De acuerdo con lo presentado, los recursos del Fondo financiarán el desarrollo de programas de prevención para sensibilizar y educar sobre la violencia de género contra mujeres periodistas y que comunican; la implementación de medidas de protección que garanticen su seguridad física y psicológica; la provisión de asistencia integral con apoyo legal, psicológico y social para las víctimas; el fortalecimiento de la coordinación interinstitucional entre entidades públicas y organizaciones de la sociedad civil; fomento a proyectos de investigación que hayan sido afectados por acciones violentas contra mujeres comunicadoras, derivadas de violencia basada en género; y el impulso de procesos de formación y fortalecimiento en seguridad digital, autoprotección, cobertura en contextos de conflicto, así como en liderazgo y participación de las mujeres en los medios de comunicación.

La implementación del Fondo estará liderada por el Ministerio de Igualdad y Equidad, a través del Viceministerio de las Mujeres, que ejercerá la Secretaría Técnica del Comité Decisorio, coordinará su funcionamiento y realizará el seguimiento a las decisiones adoptadas. La beneficiaria de la sentencia será responsable de orientar estratégicamente el Fondo, junto con el Ministerio de la Igualdad y la Equidad y una representante de la FLIP, tal como dicta la sentencia, además de asegurar su sostenibilidad financiera y presentar informes sobre su ejecución.
El proceso de reglamentación fue resultado de la articulación entre entidades del Gobierno Nacional, liderada por el Viceministerio de las Mujeres, junto con Jineth Bedoya Lima, el equipo de No Es Hora De Callar y la Fundación para la Libertad de Prensa, en el que se construyó un modelo que incorpora el enfoque de género, la participación y la garantía de derechos.
Con esta medida, el Gobierno Nacional avanza en la consolidación de garantías para el ejercicio del periodismo seguro y libre de violencias basadas en género, y en la transformación de las condiciones estructurales que han permitido la violencia de género y la impunidad.

Un acto de conmemoración
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El 20 de mayo en el Teatro Colón se dieron cita mujeres periodistas y comunicadoras comunitarias para rendir un homenaje a la fuerza y a la voz de Jineth Bedoya y a la vida y la obra de las mujeres periodistas y comunicadoras comunitarias colombianas que fueron asesinadas en el desarrollo de su oficio, por escribir de manera crítica crónicas y artículos que comprometían a sectores del poder: Miriam Ruíz Castañeda, Silvia Margarita Duzán, Martha Luz López, Diana Turbay, Amparo Jiménez, María Elena Salinas, Elizabeth Obando, Flor Alba Núñez, Beatriz Cano y María Efigenia Vásquez.
Allí la música tradicional de las comunidades indígenas resonó en el recinto y posteriormente la maestra Patricia Ariza realizó la presentación de su performance No Es Hora De Callar, donde además de reivindicar la memoria de las mujeres periodistas asesinadas, también se hizo un tributo a Jineth Bedoya recopilando su caso y expresando en un grito al que se sumaron todas y todos los participantes: ¡Gracias Jineth por tu resistencia!
Quedan retumbando en los oídos las palabras de Jineth Bedoya durante este homenaje y entrega oficial de esta medida de reparación: “no han sido días fáciles, ni meses fáciles, ni años fáciles. Llegar a este día, hoy que es tan especial, porque por fin puedo entregarle algo a las mujeres periodistas de este país, me ha costado la vida misma y no me arrepiento de una sola de las batallas que he dado para buscar justicia, para transformar mi dolor, para entender que mi propósito es colectivo y no exclusivamente para mí, para potenciar las voces de quienes como yo han sufrido la violencia sexual, el silenciamiento, la humillación, la censura y la persecución. Llegar aquí ha sido un camino largo y doloroso”.
Vale la pena recordar que, a pesar de estos logros, el caso de Jineth no ha obtenido justicia y ella misma ha sido víctima de amenazas durante este tiempo, que también están en la impunidad. Justamente, el 28 de abril del año pasado ella manifestó públicamente su intención de desistir de la acción judicial.
Las mujeres periodistas en medio de la campaña electoral han sido violentadas, frente a las pantallas, han sufrido el acoso sexual de hombres que representan a la extrema derecha colombiana. Además, se han hecho públicos números casos de acoso y abuso sexual en los grandes medios de comunicación que hoy dejan a varios periodistas por fuera de las salas de redacción en medio de un silencio consentido por sus jefes y sin medidas judiciales en su contra.
“No al pacto de silencio (…) ante una realidad que todas conocíamos pero que nos negábamos a expresar públicamente por temor. El acoso y la violencia sexual que las periodistas hemos tenido que enfrentar en nuestras propias salas de redacción y nos callamos para conservar nuestro puesto, por temor o simplemente porque no creemos en el Estado” afirmó Jineth.
Hoy más que nunca estas medidas de reparación cobran vigencia, pero también se hacen necesarias medidas judiciales y penales que permitan que estos casos no queden en la impunidad.
¡No Es Hora de Callar!

Fuentes:
-Corte Interamericana de Derechos Humanos
-Amnistía Internacional
-Centro Nacional de Memoria Histórica