«Sin Pantallas»
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Cuando el arte invita a volver a mirar la vida sin conexión
Por: Colectivo El Laberinto
En un momento histórico donde las pantallas median gran parte de la vida cotidiana, surge una apuesta artística y pedagógica que invita a detenerse, observar y reconectar con lo esencial. El proyecto “Sin Pantallas: Arte Para Estar Desconectados” desarrollado por la agrupación El Laberinto, se consolida como un espacio de reflexión y creación para jóvenes, utilizando el arte como herramienta para cuestionar la hiperconectividad y sus efectos en la vida social y emocional. Esta iniciativa es una de las propuestas ganadoras de la Beca para la Creación y Formación Artística en la Localidad de Kennedy – Más Cultura Local 2025.
Una de las principales acciones del proyecto fue el taller de formación “Arte Sin Pantallas”, desarrollado en el Colegio Villa Rica Sede A, con la participación de más de 40 estudiantes de grado noveno. A lo largo de varias sesiones, los jóvenes exploraron lenguajes como el teatro, el juego y la escritura, a través de dinámicas que promovieron la expresión corporal, la creatividad y el pensamiento crítico frente al uso excesivo de dispositivos digitales.
El impacto del proceso se refleja en la voz de los propios participantes, quienes destacan no solo el aprendizaje artístico, sino también el crecimiento personal y colectivo. Uno de los estudiantes señaló: “Me gusta mucho la experiencia del teatro, me han enseñado mucho y muy bien. Ya casi tenemos la presentación y va perfecto, es y será una gran experiencia”.
Otra participante resaltó el valor del proceso creativo: “Me gustó mucho esta experiencia porque nos enseñaron a ser más extrovertidos y creativos. Me sentí cómoda y a gusto con todo esto”.
Asimismo, otros jóvenes enfatizaron en el aprendizaje, la convivencia y el trabajo en equipo: “Me gustó mucho, aprendí muchas cosas y entendí que para actuar hay que convivir con alguien nuevo y poder ser una gran experiencia”.
Y también el valor de compartir con otros: “Me gustó la experiencia, las actividades que realizamos y aprender a trabajar con más personas”.
El proceso formativo no solo se centró en la reflexión, sino también en la creación. Como resultado, uno de los grupos de jóvenes construyó un ejercicio escénico, evidenciando cómo los participantes lograron transformar sus experiencias en una propuesta artística cargada de sentido. La escena se convirtió en un espacio donde la voz de los jóvenes emerge con fuerza, revelando sus inquietudes frente a un mundo cada vez más mediado por lo virtual.
En este camino ha sido fundamental la alianza con la Sala Tea Tropical, un espacio cultural que ha permitido ampliar la experiencia formativa de los jóvenes más allá del aula. Allí, los participantes han tenido la oportunidad de conocer de primera mano un escenario teatral en condiciones profesionales, con elementos como telones, iluminación, sonido y gradería, acercándose a la dimensión real de las artes escénicas.
Además, la sala ha sido un lugar clave para el desarrollo de ensayos de la muestra final, permitiendo que los estudiantes se enfrenten al escenario y fortalezcan su proceso creativo en un entorno técnico y artístico adecuado. Esta relación ha convertido a la Sala Tea Tropical en un aliado fundamental, no solo en el componente pedagógico, sino también en el fortalecimiento de la experiencia escénica de los jóvenes.

De manera paralela, el grupo de títeres de la agrupación El Laberinto desarrolló la obra “Desconectados”, un montaje que, desde la lúdica y la metáfora, aborda la problemática de la hiperconexión en la sociedad contemporánea. A través de personajes y situaciones cotidianas, la obra expone la presión constante que enfrentan los adultos por permanecer conectados al trabajo, así como los riesgos a los que se ven expuestos niños y jóvenes debido al uso excesivo de redes sociales.
“Desconectados” no solo busca entretener, sino también generar conciencia. Su narrativa invita al espectador a cuestionar sus propios hábitos digitales y a reflexionar sobre la importancia de recuperar el tiempo, la atención y los vínculos en el mundo real.
En conjunto, las actividades del proyecto evidencian que el arte sigue siendo un camino poderoso para abrir diálogos urgentes en la sociedad actual. A través del juego, la escena y la creación colectiva, esta iniciativa propone una pausa necesaria: apagar las pantallas para volver a encender la imaginación, el encuentro y la presencia.