«Vamos a vivir sabroso»   

Por: Laura María Rodríguez

 

“Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte”.

Eduardo Galeano

Francia Márquez es totalmente diferente a los demás políticos del país, es humana, en ella todavía se percibe la naturalidad de la mirada, de los gestos, la sonrisa que surge en el momento menos esperado y el ceño fruncido, que expresa el enojo. Cuando llega a las tarimas, cuando se acerca para hablar, cuando comienza a articular es cercana y es cálida. Esas son apenas algunas de las razones que podrían explicar el por qué miles de personas le entregaron su voto, para respaldar su llegada a lo que esperamos sea su próximo gobierno de la mano de Gustavo Petro.

Hay algo más que la diferencia de los otros candidatos, cuando habla, describe y pinta con palabras una Colombia verdadera, reconoce las realidades que por siglos, la política tradicional se ha negado a mencionar en debates públicos, hay temas que nunca se habían discutido tan abiertamente, hasta que llegó Francia y por eso la gente le cree. Ninguna mujer había hablado sobre género, sobre violencia, discriminación y falta de oportunidades como lo ha hecho ella. No solo ha hablado sobre racismo, ha hecho que salga a flote lo peor de la sociedad colombiana, el machismo, el racismo y el clasicismo que se remuerde al verla a ella a punto de ser vicepresidenta de Colombia. 

Francia nos ha enseñado muchas cosas, cada que habla la conciencia de este pueblo sin memoria,  de pronto se transforma y se vuelven tendencia esos temas que supuestamente son superfluos en la vida que nos acostumbramos a tener, nos saca del materialismo y del neoliberalismo que a lo mejor ni comprendemos y nos pone a pensar que más allá del dinero, es más importante vivir sin miedo, eso es lo sabroso de la vida, poder disfrutar así sea lo poco, sin necesidad de estar pensando que nos van a asesinar porque pensamos diferente. Cuando habla de mayores y mayoras, cuando dice todos, todas y todes, escuchamos los alaridos de la Academia y de la parte más retrógrada de la sociedad, que ni siquiera sabe que, si la Academia se opone al lenguaje inclusivo, las Naciones Unidas han salido en su defensa al reconocer que se trata justamente de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular y sin perpetuar estereotipos de género. Hay una intención en el contexto social, histórico y cultural que responde a cambios sociales e ideológicos y eso seguramente se demorará todavía unos años en institucionalizarse.  

Francia Márquez ha sido categorizada como un fenómeno político y electoral, en las consultas interpartidistas que se realizaron el pasado 13 de marzo logró la tercera votación más alta entre todos los candidatos que se presentaron a las consultas, con más de 762.000 votos.

 

Pero la empatía que tiene con la gente y los resultados que ha obtenido no son gratuitos. Francia Márquez es una lideresa social oriunda de Suárez, Cauca, minera artesanal y ambientalista, quien en el año 2010 instauró una tutela, argumentando la vulneración del derecho a la vida digna en el corregimiento de la Toma, ya que la Agencia Nacional de Minería había otorgado títulos mineros a empresas multinacionales, lo cual estaba generando órdenes de desplazamiento y alteración del orden público en la comunidad. La tutela fue aceptada y las empresas tuvieron que abandonar este territorio ancestral. 

En el año 2014 lideró junto a la Asociación de Mujeres Afrodescendientes de Yolombó, la movilización de mujeres negras por el cuidado de la vida y los territorios ancestrales. En la que, las mujeres del norte del Cauca caminaron hasta Bogotá para demandar garantías a sus derechos como mujeres y como pueblos negros. El resultado de esta movilización fue el reconocimiento de 27 Consejos Comunitarios del Norte del Cauca como sujetos de reparación colectiva. Al siguiente año, recibió el Premio Nacional de los Derechos Humanos en Colombia, por su importante labor como lideresa, como defensora de derechos humanos y por el papel que cumplió en la que después se denominaría como “La Marcha de los Turbantes”. 

También participó en la creación de los acuerdos de paz entre el  Gobierno nacional y las Farc, su apoyo se dio desde la comisión étnica para la paz, en busca del reconocimiento de los pueblos étnicos y la importancia de su reparación; años después, fue presidenta del Comité Nacional de Paz Reconciliación y Convivencia del Consejo Nacional de Paz, en este espacio apoyó e impulsó la implementación de los acuerdos.

En el año 2018 ganó el premio Goldman Environmental Prize, equivalente al premio nobel en medio ambiente, por su lucha por los derechos de las comunidades y los territorios, en un país que, el año pasado, lideró la lista de líderes ambientales asesinados a nivel mundial. 

En el año 2020 obtuvo su título como abogada de la Universidad Santiago Cali. Hoy, en el año 2022, espera ser la esperanza de los y las colombianas que quieren un cambio. Como lo afirmó en su discurso de aceptación como fórmula vicepresidencial de la candidatura de Gustavo Petro: “Queremos que florezca la alegría, que florezca la paz, la dignidad, la justicia social. Queremos que, como colombianos y colombianas, todos, todas, todes podamos vivir sabroso en este país”.

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